Hemos presentado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) 4 propuestas de fichas standarizadas de Certificados de Ahorro Energético (CAE). El objetivo es situar la aprobación de estas fichas como una prioridad estratégica para descarbonizar el transporte y fomentar un cambio de hábito real hacia modos de desplazamiento más saludables y eficientes.
Si se aprobaran estas fichas, supondría que el Ministerio recompensaría económicamente a las personas que usen la bicicleta en sus desplazamientos en lugar de utilizar vehículos contaminantes.

Un impulso integral a la movilidad activa
Las propuestas abarcan tres pilares fundamentales que buscan transformar el panorama urbano actual:
- Ciclologística y Reparto de Última Milla: Se propone incentivar el reparto en bicicletas de carga (eléctricas o mecánicas) para servicios profesionales de reparto. Esta medida no solo reduce el consumo de combustibles fósiles, sino que alivia la congestión del tráfico y disminuye el ruido en las ciudades.
- Desplazamientos al Trabajo y Centros de Estudio: Esta ficha se centra en los desplazamientos recurrentes, estableciendo que el ahorro energético debe reconocerse como un cambio modal sostenido.
- Movilidad Personal y Ocio: Se busca recompensar el uso de la bicicleta en cualquier tipo de desplazamiento cotidiano, defendiendo que todo trayecto activo supone un ahorro energético neto que merece ser incentivado.
¿Por qué su aprobación es prioritaria?
Desde ConBici subrayamos que la aprobación de estas fichas es esencial para evitar que el sistema actual infraestime los beneficios estructurales de la movilidad activa. Es fundamental que el sistema de incentivos recompense la elección diaria de la bicicleta, ya que es una decisión que debe mantenerse en el tiempo para no retroceder hacia medios menos sostenibles. Estas propuestas de ConBici presentadas al MITECO ayudarían a incentivar a las personas que usan la bicicleta
Además del ahorro energético directo, las propuestas destacan beneficios transversales de alto impacto:
- Salud Comunitaria: La movilidad activa reduce el sedentarismo, previene enfermedades cardiovasculares y mejora el bienestar psicológico al reducir los niveles de estrés.
- Eficiencia Urbana: Un mayor uso de la bicicleta implica una menor ocupación del espacio público por vehículos motorizados y una mejora significativa de la calidad del aire.
- Productividad Empresarial: Para las empresas, fomentar el uso de la bici reduce el absentismo laboral y mejora la imagen corporativa.
Desde ConBici consideramos necesario que se calculen los ahorros reales de energía que ya existen para que no se genere una situación esperpéntica en la cual se beneficie a las personas que van en coche, aunque sea compartido, sobre aquellas que van en transporte público o en bicicleta. Es por todo ello, que para no infraestimar ciertos beneficios estructurales de la movilidad activa, dejando de lado los impactos positivos que tiene el desplazamiento en bici o en transporte público.

Inspiración en modelos de éxito
Las propuestas se fundamentan en metodologías ya probadas en Europa. Por ejemplo, en el sector de la ciclologística, se han tomado como referencia programas franceses como ColisActiv o CoopCycle, donde los incentivos económicos están vinculados a la realización efectiva de entregas verificadas digitalmente.
En conclusión, la aprobación de estas fichas CAE no es solo un trámite técnico, sino una herramienta estratégica para cumplir con los objetivos nacionales y europeos en materia de energía y clima, impulsando un modelo de movilidad que pone en el centro la salud de las personas y la sostenibilidad del planeta.
Incluimos las 4 fichas presentadas:
- Desplazamientos a centros de trabajo y estudios en bicicleta
- Contratación de servicios ciclologísticos
- Reparto urbano en bicicleta de carga
- Desplazamientos habituales en Bicicleta
También hemos apoyado la ficha CAE presentada sobre bici compartida, que esperamos se apruebe por MITECO.
Incentivos en países europeos
Estas medidas económicas ya son una realidad en otros países europeos, que ya incentivan económicamente a sus ciudadanos pagándoles una cantidad por cada kilómetro que recorren en bicicleta para ir al trabajo. Estas medidas buscan reducir la contaminación y mejorar la salud pública.
Estos incentivos varían dependiendo de la legislación de cada país:
- Bélgica: El gobierno ofrece una prima de 0,25 euros por kilómetro pedaleado. Este pago está completamente exento de impuestos y tiene un límite que ronda los 664,65 euros anuales.
- Francia: Los trabajadores pueden recibir hasta 0,25 euros por kilómetro, lo que permite obtener una compensación anual de hasta 800 euros. Esta medida está enfocada tanto a bicicletas convencionales como a eléctricas. [1,
- Países Bajos: Es el pionero mundial en esta práctica. Las empresas pagan unos 0,21 euros por kilómetro libre de impuestos directamente en la nómina.
- Italia: Aunque no es una ley a nivel nacional, ciudades como Florencia y Bari tienen planes piloto que pagan entre 0,20 y 0,21 euros por kilómetro, con un tope mensual.
- Luxemburgo: El gobierno ofrece una deducción fiscal de hasta 300 euros en el IRPF para la compra de una bicicleta nueva destinada a los desplazamientos diarios.
- Reino Unido: A través del programa gubernamental Cycle to Work, los empleados pueden acceder a descuentos de hasta un 32% en la compra de bicicletas mediante deducciones a través de su propia empresa

Esta publicación ha sido realizada con el apoyo financiero del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad subvencionada y no refleja necesariamente la opinión del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030