Clean Cities es una alianza europea de la que participa ConBici, que une a organizaciones que trabajan por ciudades más limpias, saludables, promoviendo acciones que previenen el cambio climático. El manifiesto, promovido por ECODES, apuesta por cuidar la salud de las personas y del planeta, y también por cambiar la forma en que nos movemos y usamos el espacio público.
Frenar la crisis climática mediante medidas de adaptación y mitigación que mejoren la salud y la calidad de vida son los objetivos principales del manifiesto “Avanzar hacia municipios más habitables y saludables”, una propuesta a la que el Ministerio de Sanidad se ha sumado la mañana del 5 de mayo. La iniciativa -impulsada por ECODES, dentro de la coalición europea Clean Cities a la que pertenecen organizaciones como Ecologistas en Acción, ConBici, IS Global o Salud por Derecho- insta a administraciones públicas, ayuntamientos, organizaciones y ciudadanía a reducir las emisiones en las ciudades.

La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la firma de adhesión que ha tenido lugar en el Ministerio de Sanidad, ha destacado: “La contaminación del aire es el principal problema de salud pública de España debido a causas ambientales. Es responsable de casi 25.000 muertes prematuras cada año sólo en nuestro país, principalmente en las ciudades. Su causa principal es la quema de combustibles fósiles, también causante de la crisis climática, otro grave problema de salud pública. Necesitamos ciudades que prioricen caminar, ir en bici y un transporte público rápido y frecuente. El Ministerio de Sanidad nos unimos a la campaña Clean Cities porque necesitamos unas ciudades sostenibles y saludables, que no nos hagan enfermar sino vivir mejor”.
En Europa han fallecido más de 250.000 personas de manera prematura debido a la contaminación atmosférica, según el informe publicado por la Comisión Europea Health at a Glance 2024.
En este sentido urge reducir las emisiones de las ciudades, reconfigurar el espacio público y naturalizarlas. Estas son las tres principales líneas de acción de este Manifiesto que recuerda que “la crisis climática es una crisis de salud, una crisis económica, una crisis social y una crisis ambiental”. Estrategias como infraestructuras más sostenibles que prioricen la movilidad activa, incentiven el transporte más limpio y público, apostar por las flotas urbanas eléctricas, una red ciclista segura o la creación de espacios verdes, son algunas de las soluciones que se impulsan.
En esta línea, Carmen Duce, coordinadora de España de Clean Cities, destaca que “las ciudades deben actuar para recuperar los espacios públicos para las personas de todas las edades, facilitar la movilidad activa y el transporte público, y garantizar que la contaminación se reduzca al mínimo, junto con las emisiones de gases de efecto invernadero. Las Zonas de Bajas Emisiones y otras iniciativas de restricción del tráfico, como las calles escolares, cuando se implementan con rigor y explicando bien a la población sus beneficios, son eficaces y bien recibidas por la ciudadanía”.
Juan Ortiz, director de ECODES, ha concluido señalando la importancia de que instituciones como el Ministerio de Sanidad o el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, entre otras, compartan esta visión y se comprometan: “Nos merecemos vivir en ciudades que promuevan la salud y el bienestar de las personas. Por ello, mejorar la calidad del aire en entornos urbanos debe ser una prioridad, dado su impacto directo en enfermedades graves. Somos la primera generación con la capacidad de recuperar ciudades libres de emisiones procedentes del transporte y la movilidad. Es momento de impulsar para que esta transformación se produzca y lo haga lo más rápido posible”.


La vicepresidenta de ConBici Esther Rodríguez ha señalado:»Respirar aire limpio no puede seguir siendo un privilegio. Nos alegramos de que el Ministerio de Sanidad mire hacia ciudades más saludables y sostenibles: es un gesto que viene a ratificar la necesidad de políticas públicas valientes, ambiciosas y centradas en el derecho a un espacio público saludable.
Necesitamos medidas urgentes y estructurales: acabamos de saber que solo 2 de 174 escuelas analizadas cumplen con las recomendaciones de la OMS sobre NO₂. El 99% de nuestros niños y niñas respira aire contaminado cada día —y eso no puede seguir siendo normal.»
Por su parte, desde el área de legislación de ConBici, Igor Díaz de Guereñu subraya la relevancia de este tipo de adhesiones:«Acogemos con entusiasmo la adhesión del Ministerio de Sanidad al manifiesto de Clean Cities. Este paso representa el reconocimiento institucional a lo que venimos defendiendo durante años: que la movilidad ciclista es una herramienta esencial para la salud pública. Ahora, esperamos que este compromiso se traduzca en políticas que diseñen ciudades donde moverse no ponga en riesgo nuestra salud.»
Desde ConBici
La adhesión del Ministerio de Sanidad al manifiesto de Clean Cities es una excelente noticia que refuerza la urgencia de avanzar hacia modelos urbanos más saludables y sostenibles. Desde ConBici celebramos este paso institucional, que pone en el centro la salud pública, la justicia ambiental y la necesidad de transformar la movilidad urbana.
Durante años hemos defendido que el impulso de la movilidad ciclista no solo contribuye a reducir las emisiones, sino que mejora directamente la calidad del aire, la equidad en el acceso al espacio público y el bienestar de las personas. Por eso, esta adhesión debe ir acompañada de políticas públicas firmes y coordinadas entre administraciones que prioricen infraestructuras seguras para la bicicleta, una red de transporte público eficiente y calles pensadas para las personas, no para el tráfico motorizado.
Respirar aire limpio no puede ser un privilegio: es un derecho que debe garantizarse con medidas estructurales, empezando por proteger a la infancia en su camino al cole y promoviendo entornos escolares seguros y libres de contaminación. La salud no puede esperar.
La cuestión es que va a hacer o que puede hacer este ministerio, para que la como cambie y mejore elos municipios. Ese es el dilema