Solidaridad y compromiso desde el barrio más humilde de Torrent
La tragedia provocada por la DANA del 29 de octubre dejó una huella profunda en la comarca de l’Horta Sud. La pérdida de vidas humanas, los daños materiales devastadores y la paralización de los servicios de transporte público afectaron gravemente a cientos de miles de personas, especialmente a aquellos en situación de vulnerabilidad. En este contexto, el tejido asociativo de la región, que lleva años trabajando con los colectivos más desfavorecidos, no dudó en ponerse manos a la obra para ofrecer soluciones.
Soterranya, una entidad conocida por su proyecto “Bicis Per a Totes” en el barrio del Xenillet de Torrent, ha sido clave en esta respuesta solidaria. En los últimos 10 años, el proyecto había recuperado y donado 1.277 bicicletas a personas en situación de exclusión social. Ahora, bajo la iniciativa “Bicis Per a l’Horta Sud”, han superado las mil bicicletas donadas, alcanzando un total de 1.026 bicicletas, que han sido entregadas a personas de los municipios afectados por la DANA, así como a otras áreas afectadas de la Ribera.





El taller social de Soterranya, ubicado en el barrio del Xenillet, ha sido el epicentro de esta acción. Esta zona, la más humilde de Torrent, ha sido una de las más golpeadas por las lluvias torrenciales, dejando a numerosos vecinos desplazados y con daños materiales significativos. Durante estos días difíciles, el trabajo de Soterranya se ha centrado en ofrecer apoyo a las familias más vulnerables, utilizando los recursos limitados con los que cuentan pero con una entrega incansable.
“El impacto de la DANA ha agravado las dificultades que ya existían. Los primeros días después de la tragedia fueron especialmente duros para nuestra comunidad”, comentan desde la asociación.
La solidaridad de la comunidad ha sido esencial para hacer realidad el proyecto “Bicis Per a l’Horta Sud”. Gracias a la colaboración de numerosas entidades y grupos, se ha logrado una respuesta eficaz frente a las necesidades de las personas afectadas. Entre las organizaciones que han participado se encuentran ConBici, Castelló en Bici, Kalapie de Donostia, CGT Alcàsser 16, Aliança Emergència Climàtica, Traperos de Emaús de Navarra, y muchos más. Además, el apoyo de entidades como la Fundación Euskadi ha permitido la llegada de 200 bicicletas, que han sido distribuidas entre los Ayuntamientos de l’Horta Sud.
“Este proyecto no habría sido posible sin el esfuerzo y la coordinación de tantas personas. Ha sido un trabajo en equipo titánico”, señalan desde Soterranya. Destacan especialmente el esfuerzo del voluntariado local, y en particular, el grupo de Madres del proyecto social de Soterranya en el Xenillet, quienes, desde el primer momento, se han volcado en la ayuda y el apoyo a las personas más afectadas.
Este proyecto ejemplar refleja el poder transformador de la solidaridad, la capacidad de respuesta ante la adversidad y el valor del trabajo colectivo, sobre todo cuando nace desde los barrios más humildes, donde la resiliencia y el apoyo mutuo siempre encuentran su espacio.