Por: La Ribera en bici-Ecologistas en Acción
El mes pasado tuvimos 3ºC más de lo normal, el año pasado fue récord de calor, los últimos 10 años han sido prácticamente los 10 más cálidos de todo el registro meteorológico… Y con el aumento de temperaturas vienen agravados los fenómenos climáticos extremos, como la sequía que empezamos a padecer. ¿Qué más necesitamos para tomar en serio la emergencia climática y comenzar a aplicar las soluciones que todos conocemos? ¿Dejaremos que nos pase como a la rana en la olla al fuego? Cuando estamos enfermos vamos al médico, que sabe más que nosotros sobre el cuerpo humano, y le hacemos caso. Pues ahora es el clima el que está enfermo, la Tierra tiene fiebre: 1.3ºC por encima de la media normal anual y sigue subiendo, algo sumamente peligroso, y son los climatólogos los que saben más del tema, así que deberíamos escucharlos atentamente y hacerles caso.

Y los climatólogos, agrupados en el IPCC, lo tienen claro: los responsables principales del calentamiento del clima son los gases de efecto invernadero que los humanos lanzamos a la atmósfera al quemar gran cantidad de combustibles fósiles y bosques. El principal es el CO2, del cual había 280 ppm en la atmósfera antes de la era industrial y ahora ya hay 426. El IPCC calcula que todavía estamos a tiempo de limitar el aumento de temperaturas a 1.5ºC, conteniendo los daños a niveles relativamente asumibles, si reducimos la quema de combustibles a la mitad durante esta década y protegemos/regeneramos los ecosistemas vitales: selvas, bosques, arrecifes de coral, etc. etc.
Y el sector que más gases de efecto invernadero lanza a la atmósfera, con diferencia, es el del transporte, aquí un 30% del total, por lo tanto es urgente reducirlo a la mitad durante esta década. Técnicamente es fácil: solo hace falta fomentar la proximidad, viajar menos, consumir productos locales y ecológicos, menos carne, ir a pie, en bicicleta y transporte público, ahorrar materiales y energía, … El problema es la inercia social y el poder de las grandes compañías. Si no lo hacemos, si seguimos hablando sin hacer nada como los últimos 44 años (ya han celebrado 28 COP sin resultados efectivos), después de 2030 probablemente ya no habrá solución porque se dispararán fenómenos autoalimentados como la fusión de nieves y hielos, la fusión de la tundra, la acidificación de los océanos, etc.

Entonces las temperaturas globales subirán 2 y 3ºC sobre la media en pocas décadas, abocándonos a efectos catastróficos: más olas de calor, sequías, mega incendios forestales, lluvias torrenciales, inundaciones, subida del mar, salinización, plagas, tormentas, huracanes, etc. etc. Antonio Turiel, matemático, físico e investigador del CSIC, calcula que si las temperaturas globales suben 2ºC en España tendremos días de 50ºC (como en el Sáhara) y si suben 3ºC tendremos días de 60ºC (¿qué podremos cultivar con esas temperaturas?) y prácticamente solo será habitable la costa cantábrica… Si no cambiamos, obviamente serán los niños y los jóvenes quienes más lo sufrirán todo.
Por lo tanto, todos aquellos que queremos a nuestros pequeños, especialmente madres y educadores, tendremos que hacer todo lo posible para impulsar los cambios. Quizás seamos la última generación que aún puede resolver la emergencia climática. Y los educadores podemos hacer mucho. Una de las actividades más recomendables es celebrar un Día de la Bicicleta en cada centro, cuesta poco hacerlo porque un paseo por el pueblo puede durar una hora, más otra previa explicando por qué se hace, revisando las bicicletas, etc. Pueden colaborar el ayuntamiento, con un par de municipales o de protección civil escuchando al grupo para más seguridad, y algún colectivo ecologista, apoyándolo.
Se puede hacer el domingo con las familias voluntarias o un día entre semana con un solo nivel, 5º de Primaria o 2º de Secundaria, por ejemplo, y si se hace cada año todo al alumnado realizará la actividad. Así ayudaremos a concienciar a jóvenes y niños, y también al pueblo, porque en la medida en que se vean más bicicletas por las calles la gente se acostumbrará más a ellas, las respetará más y dejará los coches para lo imprescindible, como debería ser. Y los ayuntamientos liberarán más calles para bicicletas y peatones, harán carriles bici donde sea necesario, vías verdes, etc. En algunos centros lo hemos hecho reiteradamente y ha funcionado muy bien, como podéis ver en el vídeo adjunto. Así que anímense y hagan también su DÍA DE LA BICICLETA.